Mis aproximaciones vocales ahora son palabras

Por Luisa Jiménez

Para los niños pequeños, el mundo es tan reciente que no conocen el nombre de las cosas; todo lo que pueden hacer es señalarlas y después escuchar la respuesta de un adulto. Después de señalar, los niños repiten los nombres de los objetos y reciben confirmación adulta. (Gabriel García Marquez,2003) .
El objetivo de la enseñanza con Bruno desde el inicio ha sido facilitarle la emergencia del lenguaje. Bruno se inició trabajando contacto ocular y que cada vez que solicitaba algo mantuviera la mirada con el adulto 3 segundos.

Se identifican 6 funciones del hablante, conocidas como operantes verbales elementales, tomaremos un ejemplo, mandos, que pertenece a las funciones verbales. Por ejemplo con Bruno se ha trabajado mandos cuyo reforzamiento sea constante y reforzante:
Bruno quiere un bombón, y dice ‘’bombón”, inmediatamente se le da acceso al bombón. Y esto se trata de una petición o mando del hablante cuya respuesta será reforzada por el escucha llevándole el bombón.

En un inicio se le daba acceso a lo que pedía cuando emitía una aproximación vocal, únicamente la primera sílaba o la última sílaba. Ahora entre sus mandos se encuentran : cierra, abre, más, quiero, dame, agua, plasti, bombón, carros y dulces.
Este procedimiento de enseñanza que produce repertorios verbales funcionales cuando están ausentes, es por medio de un análisis de la conducta verbal.

El propósito del procedimiento de ecoica mando es que el alumno adquiera rápidamente la topográfica vocal y después la respuesta del control antecedente verbal al no verbal lo antes posible . (Ross, 2014) . Es muy importante que durante el procedimiento de ecoica-mando se refuerce precisamente con lo que pide el hablante, por ejemplo: Bruno pide un tren , el reforzador que se le entregará por unos segundos, es el tren. Esto es parte de las operaciones básicas para enseñar funciones de hablante principiante.

Bibliografía
Ross, R. D. (2014). Análisis de la Conducta Verbal. Madrid, España: Grupo 5.

Construyendo un repertorio vocal en Camilo…

Por Lourdes González

La adquisición aparentemente fácil de conducta verbal compleja por niños de desarrollo típico puede atribuirse a miles de interacciones de lenguaje con sus cuidadores (Hart y Risley, 1995). Sin embargo, muchos niños con discapacidades innatas o ambientales carecen de repertorios verbales debido a la falta de oportunidades de lenguaje o falta de capacidades verbales para beneficiarse de oportunidades del lenguaje.

El análisis de la conducta verbal es la aplicación de hallazgos de investigación en conducta verbal y la ciencia básica y aplicada de la conducta para desarrollar repertorios verbales en personas que los tienen.
Estas capacidades verbales son operantes de orden superior o clases superiores (Catania, 1998), que permiten que los alumnos aprendan habilidades nuevas o repertorios nuevos. Esto es lo que deseamos conseguir con Camilo, un niño de 5 años que forma parte del programa Atrévete de la Fundación Waybi, con quien actualmente se están trabajando mandos vocales a través del análisis de la conducta verbal. Un mando (derivado de mandar o de demanda) es una operante verbal en la que la respuesta es reforzada por una consecuencia característica y, por lo tanto, está bajo el control funcional de condiciones relevantes de privación o estimulación aversiva (Skinner, 1957)

Es increíble como se puede ir construyendo y desarrollando un repertorio verbal por medio de la ciencia y es aquí donde las condiciones motivacionales tienen un papel muy importante, Michael (1993) las identificó como clave que evocan mandos como operaciones de motivación o de establecimiento (Laraway, Syncersky, Michael y Poling, 2003). Ya que una operación de establecimiento es un evento que altera momentáneamente la eficacia reforzadora de un estimulo y aunque estas pueden producirse en conducta no verbal (Ahearn, 2033) o conducta verbal (Williams y Greer, 1993), son componentes clave que deben enseñarse para que se aprenda la función verdadera de la conducta hablante.

En este proceso la enseñanza de mandos con Camilo, se evaluaron los estímulos de preferencia y posibles reforzadores para la intervención. Esta evaluación es un conjunto de procedimientos utilizadas para identificar los estímulos de interés para una persona, los valores que mantienen y su potencial como reforzadores. (Cooper, Heron y Heward, 2017).

También se realizó una evaluación de fonemas y al tener esto, se identifica que sonidos, sílabas o palabras puede alcanzar y partir desde aquí para construir mas palabras. Quiere decir que al tener todo esto identificado iniciamos con la intervención basándonos en las condiciones motivacionales en todo momento, por tanto, se inició con el proceso de ecoica-mando, donde Camilo al presentar interés por algún reforzador intenta acceder a este de alguna manera, sin embargo, se le presenta el modelo de “tren” él repite <<tren>>, se espera a que lo vuelva a decir de forma independiente y se le entrega el reforzador. Esto actualmente se trabaja así, porque Camilo ya presenta habilidades previas que le permiten escoger o señalar entre reforzadores y también imita lo que se le presenta, motivo por el que hemos avanzado el nivel de dificultad y esto se convierta en un mando vocal independiente.
Al establecer esto se irán introduciendo otros mandos, con el objetivo de ir formando frases como “quiero tren”, “quiero mas” etc.

La Función Verbal Elemental de David

Por Lourdes González

La conducta verbal es una conducta cuyo reforzamiento es mediado por otra persona. Se interesa por la función del lenguaje, definida como el efecto que el hablante tiene en el escucha y se deriva de la ciencia de la conducta y de sus aplicaciones. Estas aplicaciones están basadas tanto en investigación de la conducta verbal como del análisis aplicado de la conducta.

El análisis de la conducta verbal es un subcampo del análisis básico y aplicado de la conducta dedicado a identificar e investigar orígenes y procedimientos de enseñanza que producen repertorios verbales funcionales cuando estos están ausentes. (Greer, 2014).

Se basa en la conducta verbal de B. F. Skinner (1957), un enfoque teórico de las funciones del lenguaje o los efectos es que el hablante puede pedirlo señalándo o hablando y el escucha puede responder dándoselo. Se trata de una función de petición o mando del hablante cuya respuesta es reforzada por el escucha llevando eso que desea.

Cuando David ingresó a la fundación, mostraba conductas aversivas ya que no sabía cómo comunicar lo que deseaba en ningún momento; lloraba, se tiraba al piso, pataleaba y quería conseguir todo arrebatándolo de las manos. No presentaba ningún mando vocal, y cuando esto se presentaba los padres optaban por darle los objetos presentando estas conductas, por lo que así aprendió a acceder a estos.

Un mando es una condición de privación o condiciones molestas. Tiene como resultado hablar en la presencia de un escucha que entonces media en la situación. Pueden constar de muchas respuestas topográficas distintas (señales, gestos, código morse, aparatos de habla e imágenes) que especifican el reforzador proporcionado por el escucha. (Greer, 2014).

Cuando iniciamos, se realizaron diferentes procedimientos. Primero se evaluaron los estímulos de preferencia y posibles reforzadores para la intervención. Esta evaluación es un conjunto de procedimientos utilizados para identificar los estímulos de interés para una persona, los valores que mantienen y su potencial como reforzadores. (Cooper, Heron y Heward, 2017).

Con estos reforzadores ya identificados, continuamos con sus otros programas y así lograr las habilidades prerrequisitas que nos permitieran avanzar en contacto ocular, imitación, señalar y seguimiento de instrucciones. Esto fue fundamental para que David al observar un reforzador y quisiera acceder a este, lograra imitar el modelo de la terapeuta al señalar el objeto. Se inició brindando ayuda total, quiere decir que al momento de presentarle el modelo, posteriormente tomábamos su mano, la llevábamos hacia el reforzador y con su dedo en posición, lo señalaba y enseguida se reforzaba brindándoselo y para ir emparejando el reforzador social, también se presentaba un elogio.

La ayuda que se brindaba al inicio fue disminuyendo en cuanto alcanzaba el criterio según los datos de cada sesión. Actualmente al presentarle el objeto, lo realiza de forma independiente.
Sin embargo, para avanzar con los mandos vocales y el trabajo previo, se agregó el mando vocal de “a” junto con el señalar el reforzador, con el objetivo de ir presentando más aproximaciones y lograr palabras, quiere decir que ahora cada vez que desea algo en específico, debe señalar y realizar el sonido “a” para obtenerlo.

Al agregar este mando vocal, también se ha ido brindando ayuda, actualmente se le presenta el modelo y posterior lo realiza, cabe mencionar que, si en algún momento desea acceder a algo con alguna conducta aversiva como llanto o arrebato, se espera a que logre estar tranquilo y se le brinda el modelo para poder acceder al reforzador.

Referencias
Greer, D; Ross, D. (2014) Análisis de la conducta verbal, Como introducir y expandir nuevas capacidades en niños con retraso en el lenguaje. Madrid, Editorial Grupo 5.

Hidratando mi cuerpo

Por Maria José Pineda

Una de las sustancias más importantes para el organismo es el agua. Es imprescindible para el óptimo funcionamiento de numerosos procesos del organismo. La cantidad de agua corporal se debe mantener constante para que todas estas funciones corporales se realicen en las mejores condiciones posibles. No obstante, este equilibrio es complejo. El organismo pierde agua por diferentes vías a lo largo de cada jornada. Así, se elimina líquido al orinar, al defecar, en el sudor e incluso, al respirar.

El agua es primordial para la mayoría de las funciones del cuerpo, como el control de temperatura, transporte de oxígeno a las células, diuresis, digestión, entre otros procesos. Incluso el 65 a 75% del peso corporal corresponde a agua. Mientras más pequeño el niño, mayor porcentaje tiene de este líquido.

En general, se recomienda ingerir dos litros de agua al día, lo que equivale a ocho vasos grandes, además del líquido contenido en frutas, verduras y caldos. Sin embargo, cada persona puede tener necesidades diferentes según la edad, tamaño, nivel de actividad y de acuerdo con su estado de salud. A esto hay que sumar la temperatura y humedad ambientales, por lo que, si hace mucho calor, hay que tomar más líquido. Lo mismo para cuando se hace actividad física.

El proceso de beber agua con Esteban fue difícil al inicio, debido a que únicamente consumía gaseosa. Al momento de presentarle la botella de agua, él mostraba resistencia, enojo, confusión y rechazo, por lo cual se trabajó mediante el reforzamiento, el cual es el proceso mediante el cual una conducta es fortalecida por las consecuencias que le siguen. Estas consecuencias deben seguir a la conducta de manera inmediata y fiable. Cuando una conducta es reforzada por sus consecuencias, es más probable que ocurra de nuevo en el futuro. (Miltenberger, 2017).

El procedimiento fue mostrarle la botella de agua sin presionarlo por beber agua, se le brindaba comida que le gustara y posteriormente se presentaba nuevamente la botella frente a él, se le colocaba la botella en los labios y se le reforzaba por haber aceptado el contacto; se le daba refuerzo social (elogios) y comestibles (chocolates o gomitas). Luego, se le colocaba nuevamente la botella en los labios y se le pedía que bebiera un poco, al momento de él abrir la boca se le reforzaba de la misma manera.

Al pasar los días, se le reforzaba únicamente si aceptaba beber un trago de agua, cabe mencionar que ya no presentaba resistencia, lo aceptaba sin problema alguno. Luego de 2 semanas reforzando la conducta de beber un trago de agua, se le aumentó el criterio, esto quiere decir que se le presionaba a beber más agua, en este caso podrían ser dos o tres tragos consecutivos, para finalmente llegar a la conducta deseada que era que bebiera agua sin solicitárselo.

Actualmente, se le presenta la botella de agua durante su refacción y él pide beber de manera independiente. Así mismo, es importante mencionar que también funciona como reforzador luego de haber probado alguna comida nueva, que normalmente no son de su agrado. Esto quiere decir que el procedimiento ha sido exitoso, ya que el beber agua y obtener algo agradable a cambio (reforzadores sociales y comestibles) ha sido emparejado a algo positivo, por lo cual actúa como reforzador. La conducta que se refuerza a través de un proceso de reforzamiento recibe el nombre de conducta operante. La conducta operante actúa sobre el entorno para producir una consecuencia, estando a su vez controlada por las consecuencias inmediatas que la siguen. En otras palabras, la ocurrencia futura de la conducta operante está controlada por las consecuencias inmediatas que la siguen. La consecuencia que refuerza una conducta operante recibe el nombre de reforzador. (Miltenberger, 2017).

Referencias:
Elsevier (2014). Recuperado el 02 de marzo de 2021, de https://www.elsevier.es/

Murillo S. (2013). Recuperado el 02 de marzo de 2021, de https://www.fundaciondiabetes.org/infantil/articulo/38/la-hidratacion-en-ninos-y-adolescentes

Miltenberger, Raymond G. (2017). Modificación de conducta Principios y procedimientos. Quinta edición. Ediciones Pirámide. Madrid, España.

¡Qué bien luzco hoy!

Por Melissa Hernández

Los rasgos de conducta rígida, resistencia a los cambios (rutinas establecidas de alimentación, de juguetes o tipo de juego, o prendas de vestir selectivas) es un dato común en el Trastorno del Espectro Autista. Los cambios en estas rutinas encuentran con frecuencia conductas de escape o de evitación. (Rogel, 2004)

Según la Confederación de Autismo de España (2018), las personas con TEA suelen tener dificultades para aceptar, adaptarse e improvisar ante cambios de planes repentinos.
“Muchas personas con autismo muestran inflexibilidad de pensamiento y comportamiento ante los imprevistos, llegando a angustiarse y resistirse a los cambios en horarios, recorridos o hábitos establecidos.”

Durante actividades en donde se requería el uso de gabacha, Guille mostraba conductas de evitación y de escape, pese a que ya la había utilizado anteriormente en el colegio, era la primera vez que la utilizaba dentro de la fundación. Inicialmente, al ver la gabacha Guille lloraba, empujaba la gabacha, se levantaba y buscaba retirarse de la mesa.

Se estableció un procedimiento de moldeamiento, en el cual se reforzaronn las aproximaciones sucesivas por parte de Guille teniendo como línea base que el ED (estímulo discriminativo), en este caso la gabacha, pudiera estar presente en el campo visual de Guille sin que presentara las conductas anteriormente mencionadas. Por lo que durante las sesiones normales de terapia, la gabacha permanecía en mesa y se realizaban diversas actividades de juego que no requerían el contacto directo con la misma, pero que esta estuviera visible en todo momento.

Posterior a ello, el siguiente paso fue establecer un contacto físico mínimo con la gabacha. Para lo cual se colocaba la gabacha en las piernas de Guille y se procedía nuevamente a utilizar el reforzamiento diferencial de otras conductas. Se utilizaron diversos reforzadores tangibles y sociales. Cabe mencionar que este proceso se llevó a cabo con el equipo de terapeutas, ya que una de las pautas dentro del objetivo general es la generalización.

Subsiguiente a los pasos anteriores, se buscaba que Guille pudiera tomar la gabacha con sus manos sin un lapso de tiempo establecido, únicamente que pudiera tocarla y sostenerla, esto se reforzaba de forma social y sensorial. Un dato importante es que en este paso no se estableció una contingencia de tiempo ya que se pretendía evitar reforzar cualquier conducta de escape que pudiera darse como soltar la gabacha, entregarla a la terapeuta, colocarla en la mesa o bien presentar llanto.

Dentro de las sesiones de trabajo a nivel general se observó que el modelamiento es uno de los apoyos más efectivos en el aprendizaje de Guille, por lo que este se consideró como paso siguiente para el objetivo planteado.
Durante algunos días se modelaba a Guille cómo otros de sus compañeros se colocaban su gabacha y se le entregaba la suya para que pudiera realizarlo de la misma forma, y se le brindaba guía física parcial para colocársela. De igual manera esto se reforzaba socialmente de forma inmediata evitando que se retirara la gabacha realizando actividades de su preferencia. Para retirar la gabacha también se le brindaba guía física parcial.

Por último, tanto en actividades donde estaban presentes otros niños utilizando su gabacha como dentro de las sesiones individuales, se presentaba la gabacha y se brindaba la consigna de colocarse la misma, lo cual Guille realizó de forma exitosa e independiente. Y por tanto de igual manera se reforzaba de forma constante.

Actualmente esto se continúa realizando en diversas actividades, ante lo cual ya no surgen conductas de evitación o escape.

Se está realizando este mismo proceso con el uso de camisas de botones, en donde se ha logrado que Guille se coloque su camisa de forma independiente sobre su ropa, en donde la terapeuta utiliza otra camisa y se la coloca para brindarle el modelo.

Referencias:

Confederación del Autismo de España y Fundación Orange (2018). Campaña #JuntoAlAutismo – Inflexibilidad. Madrid, España. Disponible en: http://www.autismo.org.es/actualidad/articulo/las-personas-con-tea-pueden-mostrar-inflexibilidad-de-pensamiento-y.

Rogel, Francisco (2004). Autismo. Gac Méd Mex Vol. 142 No. 2,2005. Mexico. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/pdf/gmm/v141n2/v141n2a9.pdf

¡Fuerte como un súper héroe!

Por Melissa Hernández

El objetivo de la alimentación infantil ya no es solo conseguir un crecimiento óptimo y evitar la malnutrición y aparición de enfermedades carenciales si no también optimizar el desarrollo madurativo (motor, cognitivo, perceptivo, emocional…) instaurar hábitos alimentarios saludables y prevenir la aparición de enfermedades que pueden afectar en la vida adulta. (Baratas, María; Hernando, Nuria; Mata, Jesús; Villalba, Lucía)

Diego es un niño que disfruta de realizar muchas actividades, le encanta jugar con sus amigos. Entre sus juegos favoritos están escondite, saltar en el trampolín y la llevas.
Es un chico muy inteligente, le gusta leer y las matemáticas y le encanta hablar con muchas personas.

Debido a que se encuentra en una etapa muy importante en su desarrollo, se ha considerado la importancia de que lleve una alimentación balanceada y rica en nutrientes.
Se comenzó a dar mayor relevancia a este aspecto cuando se observó que los alimentos que Diego estaba consumiendo no eran de alto valor nutritivo y que estaban afectando su peso, con la preocupación de que esto pudiera desencadenar en problemas de salud y en su desarrollo.

Un aspecto importante a mencionar es que Diego limitaba su repertorio a algunos alimentos en específico, por lo que era un reto el que probara otros alimentos diferentes, o presentados de otra forma.

La hiperselectividad alimenticia está asociada a la diversidad de los alimentos que come el niño. Comentarios de la familia del tipo “Sólo como el pollo empanado y de ninguna otra forma”, “Antes comía gran variedad de alimentos y cada vez le gustan menos comidas” “Sólo toma los batidos de cierta marca” “Es imposible que pruebe algo nuevo de comer”, etc. son las consecuencias de la hiperselectividad. La comprensión visual que tienen los niños de los alimentos por su forma, color, apariencia, así como la dificultad para la integración sensorial en su conjunto, hace que muchos alimentos sean rechazados; también la inflexibilidad mental que manifiestan los niños, la invariabilidad a los cambios y la restricción de sus intereses, son desencadenantes de la hiperselectividad. (Baratas, María; Hernando, Nuria; Mata, Jesús; Villalba, Lucía)

Se comenzó por establecer la importancia de realizar un trabajo en equipo, en sentido que el objetivo planteado no se limitara únicamente a desarrollarse en la fundación sino que su familia participara activamente en el proceso, lo cual ha favorecido hasta ahora en el mismo.

Posteriormente se realizaron propuestas de almuerzos nutritivos en equipo y se acordó que se comenzaría por porciones pequeñas de los nuevos alimentos, de forma que Diego los probara progresivamente.
Se realizó un proceso de moldeamiento en el que se reforzaba positivamente las aproximaciones sucesivas hasta llegar a consumir una determinada porción de los nuevos alimentos presentados.
También se utilizó el proceso de modelamiento, en el cual se le presentaban apoyos audivisuales de sus personajes favoritos consumiendo alimentos nutritivos, lo cual también resultó efectivo.

En un inicio, Diego disfrutaba del pollo únicamente si este se freía. Sin embargo, ahora le encanta el pollo preparado con arroz y posteriormente una rica ensalada.
Ahora, le encanta el jugo de naranja natural, es una de sus frutas preferidas, al igual que el banano.
Si bien el yogurt no era de su interés, ahora lo disfruta mucho.
Y algo sumamente importante es que ¡TOMA MUCHÍSIMA AGUA! más que otras bebidas.

Referencias:

Baratas, María; Hernando, Nuria; Mata, Jesús; Villalba, Lucía (s.f). Guía de intervención ante los trastornos de la alimentación en niños y niñas con trastorno del espectro del autismo (TEA). Federación Autismo Madrid. Madrid, España. Disponible en: https://infoautismo.usal.es/wp-content/uploads/2015/07/08.-Guia-de-alimentacion.pdf

David alcanzando el mundo de la lectura y escritura…

Por Lourdes González

Vivimos inmersos en un mundo lleno de información de todo tipo, constantemente se publican libros, noticias, periódicos y ahora en medio de la situación de salud actual, estamos llenos de variedad de documentos en versión digital. Con todo este material disponible, las personas necesitan saber leer y escribir y sobre todo utilizar adecuadamente la información. Cuando se logra tener esta oportunidad de leer y escribir, se abre un mundo lleno de aprendizaje, oportunidades y experiencias que permiten desarrollar más habilidades y crecer como personas.

Pedagogía es el término tradicional para definir el estudio de los métodos de enseñanza, es el componente de la enseñanza que engloba intervenciones utilizadas por el maestro para producir aprendizaje en sus alumnos.
Mantener las condiciones para producir aprendizaje también es una parte de la enseñanza. La enseñanza, como un acto de pedagogía, tiene lugar cuando el alumno encuentra dificultades o cuando el maestro proporciona procedimientos o utiliza un aparato automatizado, de manera que el alumno pueda hacer lo que no podía hacer antes de la intervención. Cuando el alumno no está motivado, los actos de pedagogía crean motivación y uno de los objetivos de la enseñanza es enseñar a los alumnos a ser sus propios maestros.

Puede enseñarse al alumno a leer cuando éste tenga repertorios del hablante, tenga repertorios de escucha, mire libros en tiempo libre, pueda igualar imágenes y objetos y pueda señalar formas y objetos cuando se le instruya a que lo haga. Una vez que el alumno haya alcanzado la etapa de leer palabras, se puede introducir un programa de lectura.

David actualmente tiene 7 años, a inicios de su intervención se trabajaron diferentes habilidades previas que le permitirían el desarrollo de otras y también llegar al lenguaje verbal vocal claro. Se inició con programas específicos como pre escritura, ecoicas fonemas, ecoicas sílabas, ecoicas palabras, igualación de objetos, de imágenes, letras, selección de letras, selección de números y posterior se trabajaron tactos de estos mismos, lo cual nos garantizaba que David obtuviera el aprendizaje específico. De igual manera se utilizaron procedimientos como modelado, moldeamiento, encadenamiento para que su pronunciación fuera clara y al avanzar en el lenguaje le permitirá avanzar al momento de iniciar el proceso de lecto escritura. En cada actividad realizada, se reforzaba de forma social y tiempos específicos de juego.

Al haber trabajado estos programas, se agregaron programas de lectura silábica, luego ya se inició con el trabajo específico de lectura y escritura a través de programas y actividades que permitían avanzar. A consecuencia de la pandemia se inició con el trabajo en modalidad virtual; Lo cual, en el colegio, el proceso de enseñanza de lectura y escritura ha sido a través de plataformas digitales, donde la familia ha tenido un papel muy importante para que David lograra todos los avances y para que en cada actividad del colegio estuviera motivado y trabajara todas estas habilidades.

Actualmente David ha logrado leer y escribir, toma dictados de oraciones y esto también ha sido clave para que tenga un lenguaje más claro.

Referencias:
Greer, D (2014) Diseño de estrategias de enseñanza. Un enfoque de los sistemas del análisis aplicado de la conducta. Madrid, Editorial Grupo5.

Mis aproximaciones verbales me ayudan a comunicarme

Por Melissa Pineda

Un mando es una operante verbal en la que la respuesta es reforzada por una consecuencia característica y por lo tanto está bajo el control funcional de condiciones relevantes de estimulación o privación aversiva (Skinner,1957) es aquello que hacen todas las personas para obtener lo que desean o quieren, en forma de una petición.

Los niños empiezan, primero señalando los objetos y esperan la respuesta del adulto para que les brinde el acceso. Ian empezó de esta manera con sus primeros mandos y luego se le agrego la ecoica “A”, debía señalar y al mismo tiempo decir ” A”, este fue su primer mando vocal.

Al Identificar las condiciones motivacionales clave que evocan mandos como operantes de motivación o de establecimiento (Laraway, Snycerski, Michael y Poling, 2003) es por eso que se identificó los intereses o actividades que son de interés o reforzantes para Ian y así partir de ellas.

Actualmente se le da acceso a lo que pide, por medio de aproximaciones verbales, es decir dice la primera o la última sílaba de las palabras por ejemplo si quiere agua, dice agua y se le da acceso al agua, o si quiere una letra dice “etra” y se le da acceso, ha sido funcional debido a que se trabaja diariamente en la fundación y en casa permitiéndole más oportunidades.

Se tiene por objetivo, por medio de este aprendizaje verbal, lograr un repertorio vocal más amplio y de esta manera disminuir las conductas disruptivas al comunicarse de una manera eficaz.

Bibliografía

Roos, R. D (2014) análisis de la conducta verbal. Madrid España

Mejorando mi pronunciación

Por Maria José Pineda

La conducta verbal es una conducta cuyo reforzamiento es mediado por otra persona. Se interesa por la función del lenguaje, definida como el efecto que el hablante tiene en el escucha y se deriva de la ciencia de la conducta y de sus aplicaciones. Ya que el objetivo es la aplicación de la teoría de la conducta verbal a la investigación, se basa en aplicaciones basadas tanto en investigación de la conducta verbal como del análisis aplicado de la conducta, como parte del análisis de la conducta verbal. El análisis de la conducta verbal es un subcampo del análisis básico y aplicado de la conducta dedicado a identificar e investigar orígenes y procedimientos de enseñanza que producen repertorios verbales funcionales cuando éstos están ausentes.

El análisis de la conducta verbal proporciona intervenciones ambientales o educativas para establecer repertorios verbales funcionales cuando están ausentes. Verbal no solo significa vocal, más bien, verbal se refiere a cualquier topografía que resulte en una función verbal. El lenguaje puede tener muchas formas o topografías distintas como, por ejemplo, gestos, sistemas de lenguaje de signos, chasquidos o topografías vocales acústicamente diferentes (Culotta y Hanson, 2004; Deacon, 1997). Sin embargo, la función del lenguaje o su uso como herramienta y los orígenes de esta función, y no su forma, posibilitan muchos logros individuales y culturales.
Skinner identificó seis funciones verbales del hablante, conocidas como operantes verbales elementales. Estas son: Ecoicas, mandos, tactos, intraverbales, autoclíticos y respuesta textual.

En este caso nos basaremos en ecoicas, las cuales son respuestas oír-decir. Son operantes verbales vocales bajo el control de estímulos verbales. Tienen una correspondencia punto por punto (similitud topográfica) y una similitud formal (están en la misma modalidad sensorial) con los estímulos verbales que las controlan. Se mantienen por reforzamiento (automático o de otros tipos). Cuando una conducta es reforzada por sus consecuencias, es más probable que ocurra de nuevo en el futuro. (Miltenberger, 2017).

El proceso con Emily ha sido en base a las ecoicas, ya que se le dice el fonema (letra s) y posteriormente ella debe repetir. Inmediatamente después se le refuerza por haberlo dicho correctamente y esto permite que vuelva a decirlo cuando se le vuelve a solicitar en otra ocasión. Al principio no lo decía, por lo cual se inició alargando más el fonema; por ejemplo, “sssssss”, esto le facilitaba la pronunciación del mismo. Posteriormente, se fue conjugando con vocales, “sa, se, si, so, su”, lo cual fue complicado, ya que utilizaba otro fonema (t). Sin embargo, trabajando todos los días y con ayuda de praxias (ejercicios motores gestuales), se fue logrando el objetivo. Por lo cual ahora logra decirlo de manera independiente, pero en ocasiones aún necesita apoyo, en donde se le da el modelo correcto de la palabra que quiere decir.

Referencias:
Greer, D; Ross, D. (2014) Análisis de la conducta verbal, Como introducir y expandir nuevas capacidades en niños con retraso en el lenguaje. Madrid, Editorial Grupo 5.

Una Experiencia de Éxito: El Lavado de Dientes de Jacob

Por Jessica Gudiel

El fin último de toda intervención para autismo u otros trastornos del desarrollo es la autonomía. La enseñanza de habilidades socialmente significativas permitirá que las personas puedan interactuar de forma independiente con su entorno. Por ello, las actividades de la vida diaria (AVD) representan gran parte de las destrezas que son esencialmente trabajadas dentro de terapia. Según Ayuso (2007) dichas habilidades son conductas rutinarias relacionadas a la supervivencia y la higiene personal o que responden a deberes específicos en función de lo diversos roles que posee la persona. Por lo tanto, acciones como bañarse, vestirse, preparar comida o cepillarse los dientes facilitan el desenvolvimiento de todo individuo en su día a día.

Jacob es un niño de siete años que asiste al programa Atrévete que anteriormente mostraba conductas de evitación y escape al momento de lavarse los dientes. Debido a la resistencia, los padres optaron por cepillarlo solamente por las noches cuando Jacob se encontraba durmiendo. A raíz de esto, se ha planificado una intervención enfocada en el condicionamiento del hábito y la independencia para llevarlo a cabo. La intervención está conformada por las siguientes estrategias:

  • Evaluación de preferencia de estímulos y reforzadores.
  • Registro ABC
  • Reforzamiento Diferencial
  • Moldeamiento y Encadenamiento.

Inicialmente, se evaluaron los estímulos de preferencia y posibles reforzadores para la intervención. Cooper, Heron y Heward (2017) define esta evaluación como un conjunto de procedimientos utilizados para identificar los estímulos de interés para una persona, los valores que mantienen y su potencial como reforzadores. Por ende, realizamos una evaluación de operantes libres y posteriormente utilizamos los estímulos que fueron de su interés como reforzadores de otros programas de fácil acceso como imitación, ecoicas, seguimiento de instrucciones y tactos para estimar su efecto reforzante. A raíz de dichos procedimientos se organizaron los reforzadores según su valoración determinada y se seleccionaron aquellos con mayor eficacia.

A partir de esto, se comenzó el proceso de condicionamiento mediante la estrategia de moldeamiento. Durante las primeras sesiones se utilizó principalmente el juego. De esta manera, se logró establecer la contingencia de reforzamiento. Si Jacob interactuaba con su cepillo de dientes, se entregaba un reforzador tangible (juguetes) junto a reforzamiento social como elogios y cosquillas. Al cumplir con este criterio, se aplicó el reforzamiento diferencial, extinguiendo de forma progresiva los pasos anteriores para reforzar todo mayor acercamiento a la conducta de cepillarse los dientes.

Actualmente, Jacob ha comenzado a cepillarse con mayor independencia y permite que se le dé apoyo puntual para lograr una higiene completa de sus dientes. Como consecuencia, la limpieza bucal se lleva a cabo con mayor frecuencia en el día y sus padres pueden ayudarlo sin temor a que aparezcan nuevamente las conductas de evitación o escape.

El siguiente objetivo es enseñar toda la cadena de conducta que conlleva este hábito de forma independiente, desde colocar la pasta dental en el cepillo hasta utilizar enjuague bucal. Esto se logrará mediante la estrategia de encadenamiento complementada con el moldeamiento y el modelado de comportamientos. Seguramente, Jacob pronto será capaz de llevar a cabo este hábito y muchos más si el trabajo es consistente y en equipo con su familia.

REFERENCIAS

Cooper, J., Heron, T., & Heward, W. (2017). Análisis Aplicado de Conducta. Cádiz: ABA España.

Romero, D. (2007). Actividades de la Vida Diaria. Anales de Psicología, 23(2), 264-271. https://www.researchgate.net/publication/40669013_Actividades_de_la_vida_diaria