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Por Andrea Torres

La alimentación en la infancia es un tema amplio, complejo y de mucho interés para los padres de familia, es la fuente que genera toda la energía que el niño necesita para afrontar el día a día y poder realizar diversas actividades y aprender en el ambiente. Comer saludable y hacerlo de una manera agradable, sin forcejeos ni malestar, es una necesidad fisiológica en todas las personas para tener calidad de vida.

(María Baratas) Nos comparte que, “una buena salud nos va a permitir enfrentarnos a las diversas condiciones de vida con grandes ventajas y amplias posibilidades de superar las dificultades. Todos necesitamos comer alimentos que aporten todo lo que nuestro cuerpo necesita en cada una de nuestras etapas del desarrollo.

Es importante orientar, conocer y saber cómo introducir cada uno de los alimentos en la dieta de los niños. Se vuelve complejo en el momento que los niños no reciben de forma asertiva comida nueva, en ese momento el adulto sabe que debe comerlo por salud, sin embargo, para el niño la comida nueva o ciertos alimentos pueden llegar a ser un estímulo aversivo, provocando náusea, llanto, dificultad al tragar, etc.

De acuerdo a lo publicado por (Ventoso, 2000) expone que, es probable que algunos niños con TEA presenten un problema básico de hiperselectividad-hipersensibilidad gustativa y posibles alteraciones sensoriales de modalidad olfativa, gustativa o táctil, que ocasionan selectividad hacia determinados tipos de alimentos, bien sea por su sabor, su olor o su tacto, de forma que muchas comidas, con probabilidad, resultan muy desagradables, poco apetitosas o, incluso, insoportables, mientras que otras, de sabores fuertes y extraños, figuran entre las preferencias de algunos niños con autismo.

Sin importar el diagnóstico, es muy común escuchar o conocer casos de niños que sean selectivos en sus alimentos, prefiriendo texturas, presentación de comida inflexible, alimentos solo de un color, estructura al comer o incluso olores específicos.

En esta oportunidad, vamos a conocer y trabajar con Xavi ya que el objetivo principal es ampliar su repertorio de alimentos nutritivos en cada tiempo de comida, para ello se diseñó específicamente un plan de intervención.

Xavi es un niño al que le gustan todas las actividades estructuradas de principio a fin, le encantan las texturas suaves y pegajosas, dentro de su dieta hay una gran variedad de alimentos con diferentes texturas. Sin embargo, siempre que se le presentan verduras o frutas nuevas se rehúsa a probarlos. Para introducir nuevos, fue necesario crear un plan con objetivos específicos de la mano con sus padres, pues de manera simultánea se trabaja en casa y en sus horas de terapia, llevando registro de cada oportunidad de aprendizaje. De esta manera se le brinda el mismo procedimiento y las consecuencias son las mismas en ambas partes.

Luego, seleccionamos 10 alimentos nuevos. Fue seleccionada la manzana como primera fruta en el procedimiento, ya que es dulce y fácil de acompañar con la nutella que era un aperitivo de alta probabilidad según sus intereses. El primer criterio era es que Xavi tenga contacto con el trozo pequeño de manzana, lo pueda oler, tocar y de gustar si lo desea sin forcejear u obligar a probarlo, ya que la primera experiencia debe ser exitosa y llamativa.

De manera progresiva, se irá incrementando la ingesta de trozos de manzana acompañados de nutella, sin embargo, progresivamente se irá retirando y únicamente se presentará la manzana y por cada trozo se darán elogios sociales y contacto físico. En estos momentos la terapeuta modela a los padres de familia la forma en que deben realizar este procedimiento y cuales deben de ser las consecuencias de acuerdo a los escenarios que se presenten.

Para este tipo de procedimientos, la perseverancia y cantidad de ensayos es clave para la independencia en los tiempos de comida y sobretodo la aceptación de nuevos alimentos ya que en las siguientes oportunidades se utilizarán verduras u otras frutas, lo cual será mucho más sencillo para Xavi porque en sus experiencias anteriores hubo muchas oportunidades de aprendizaje basadas en reforzamiento positivo.

(Cooper, 2017) Comparte en su libro, que toda intervención debe iniciar por el principio de aprendizaje “reforzamiento” antes de cualquier otro, ya que es un elemento importante que genera cambios en la conducta dando como resultado el aumento frecuencia futura, lo que quiere decir que a través de esté procedimiento, se espera incrementar la conducta de comer nuevos alimentos ya que es una situación que le brinda acceso a momentos agradables, ampliar su repertorio de alimentos, nuevos sabores, motivación por probar frutas y verduras nuevas, etc.

Por otro lado, para los padres de familia es clave contar con las herramientas, para iniciar cualquier tipo de procedimientos que les permitan a sus hijos ser autónomos e incluidos en diferentes ambientes, por ejemplo: colegios, refacciones con otros niños, reuniones familiares, visitas, etc.

Para finalizar, debemos conocer y basarnos en los intereses de cada niño y llevar un registro de cada sesión, esto nos permitirá cumplir cada uno de los objetivos de la mano con la familia. Ser flexibles en el proceso es clave para estar abiertos a nuevas alternativas y adaptar lo que sea necesario para mejorar la calidad de vida del niño y de sus familias.

 

Bibliografía

Cooper, H. y. (2017). Análisis Aplicado de la Conducta Segunda edición. Cádiz, España: ABA España.
María Baratas, N. H. (s.f.). GUÍA DE INTERVENCIÓN ANTE LOS TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN EN NIÑOS Y NIÑAS CON TEA. Autismo Madrid, 9.
Ventoso, M. R. (2000). LOS PROBLEMAS DE ALIMENTACIÓN EN NIÑOS PEQUEÑOS CON AUTISMO. APNA , 2.