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Al observar a nuestros hijos y empezar a notar ciertos comportamientos que llaman nuestra atención como podría ser que se comunica poco, que no se comunica a través de palabras o por cualquier otro comportamiento que despierte nuestra atención como dificultades en la adaptación, comportamientos repetitivos o poco o ningún interés en relacionarse con otros, sea cual sea la dificultad, la habilidad o el comportamiento que nos despierta un interés especial, lo mejor siempre será consultar a un especialista; ya sea o no un diagnóstico de autismo, si nuestro niño o niña esta presentando alguna dificultad en su desarrollo lo mejor es intervenir cuanto antes.

En los últimos años se han llevado a cabo varias revisiones amplias acerca de los conocimientos actuales sobre los trastornos del espectro autista (TEA). El interés por estos trastornos ha aumentado considerablemente, en parte, al constatarse que las tasas de prevalencia de los TEA han aumentado y se sitúan alrededor de 1 por cada 59 niños, situando el trastorno del espectro del autismo entre las condiciones mas prevalentes de la niñez (Autism Speaks, 2019).

Esta es una pregunta recurrente que se hacen los padres que tienen hijos con algún tras-torno del desarrollo. Lo mejor en estos casos es buscar a profesionales que realicen prácticas basadas en evidencias científicas. La investigación ha demostrado que muchos niños lo-gran un progreso muy significativo y hay una clara evidencia experimental de que estos pro-gramas educativos pueden acelerar el desarrollo global del niño, reducir los comportamientos inadecuados, y mejorar los resultados funcionales a largo plazo.

Los programas que pueden considerarse eficaces, son globales ya que atienden una amplia gama de aspectos de la educación del niño. (Peydró & Rodriguez, 2007). Dentro de las características criticas que debemos buscar se encuentran:

  • Contenidos curriculares específicos para cada niño, diseñados para cada persona de acuerdo a sus necesidades de aprendizaje, aplicando estos procedimientos de forma sistemática y planificada y evitando dejar cosas al azar. Planes de enseñanza individualizados y utilización de procedimientos de enseñanza eficaces.
  • Ambientes de enseñanza con altos niveles de apoyo, incluyendo suficiente cantidad de atención del adulto en enseñanza uno a uno para alcanzar las metas individuales.
  • Intervención temprana, esto quiere decir que tan pronto como sea posible, incluirle dentro de un programa global es lo mejor.
  • Estrategias de generalización e incluyendo estrategias para el mantenimiento de las habilidades.
  • Rutinas predecibles
  • Aproximación funcional a los problemas de comportamiento; no se trata de eliminar comportamientos, se trata de construir habilidades que le permitan a la persona ser lo más funcional posible dentro de su comunidad.
  • Planificación minuciosa de las transiciones entre contextos de intervención, considerando el trabajo en el ambiente natural y la inclusión escolar cuando se considere que la persona esta lista para aprender de ese ambiente.
  • Implicación familiar activa, esto significa que se debe incluir a las familias dentro del pro-ceso de sus hijos brindando un entrenamiento especifico a padres y cuidadores.
  • Equipos profesionales con formación específica , personal altamente especializado y en formación constante
  • Recursos adecuados, diseñados para cada persona y ajustándolo a sus necesidades.
  • La intervención debe ser intensiva, asistir una o dos veces por semana a terapias es muy poco, cuando hablamos de intervención intensiva nos referimos a un programa equivalente al ciclo educativo.
  • Mecanismos de revisión y supervisión; existen mecanismos de evaluación continua del pro-grama y de los progresos del niño.

Recordar que siempre debemos apuntar hacia una intervención temprana, esto quiere decir que tan pronto como sea posible incluirle dentro de un programa global será mejor. “Los niños y niñas con diferentes trastornos y retrasos del desarrollo se benefician habitualmente de intervenciones iniciadas en una edad temprana” (Guralnick, 1998).

Lo más importante es buscar profesionales empáticos y altamente especializados, formar parte activa y constante de los programas de los niños y empezar cuanto antes las terapias, siendo estas con un enfoque global. Ante cualquier duda preguntar y buscar fuentes confiables.

Lucia Montes
BCaBA®️
Directora Clínica programa Atrévete de Fundación WAYBI